lunes, 10 de diciembre de 2012

Presentación de EN LA ATMÓSFERA de Daniel Moyano


Panel: Darío Falconi, Isabel Mércol y David Gabriel Gatica
El pasado Sábado 8 de diciembre se presentó en La Rioja En la atmósfera, texto póstumo de Daniel Moyano, que fuera editado recientemente en la ciudad de Villa María, Córdoba, en el marco de distintos homenajes realizados a 20 años de la muerte del escritor.
La presentación estuvo a cargo de un panel integrado por la Lic. Isabel Mércol, el Prof. David Gabriel Gatica y el editor, Darío Falconi (Ediciones El Mensú). Participaron además el poeta Martín Ptasik y los músicos Facundo Flores y Manuel Figueroa.

Lic. Marcela Mercado Luna
Luego de las palabras de bienvenida pronunciadas por la presidenta de la Biblioteca Mariano Moreno, Marcela Mercado Luna, quien agradeció especialmente al profesor Gatica por la iniciativa y a la Asociación de Maestros y Profesores (AMP) por el importante auspicio brindado para hacer posible el acto, se dio lugar al panel.


David Gabriel Gatica
En primer lugar, David Gabriel Gatica, luego de reiterar agradecimientos, hizo un racconto de los distintos homenajes a Daniel Moyano, eventos y ediciones que se sucedieron en los últimos tiempos. Aclaró que si bien este año –a raíz de cumplirse 20 años de su fallecimiento– se incrementaron notablemente las muestras referidas al escritor, todos los años hay algún evento que lo rescata. Puso como ejemplo las ediciones en 2010 de Un silencio de corchea (a cargo justamente de la Biblioteca Mariano Moreno), la selección realizada por Abelardo Castillo y reunida bajo el título Desde los parques y otros cuentos y de Conversaciones con Daniel Moyano de Juan Crocce (2011). Recordó que en 2012, además de esta nouvelle editada en Villa María, se publicó en Córdoba la edición crítica de la novela Tres golpes de timbal dirigida por el Dr. Marcelo Casarín y Un sudaca en la corte (volumen de cuentos inéditos). Por otra parte en Francia –puntualizó– se publicó Libro de navíos y borrascas.
Martín Ptasik
Sumado a esto se sucedieron diversos homenajes tanto en la Argentina como en Francia y España, con acciones como jornadas de estudio, pintura de murales, perfomances, videos, semanas de tributo en radios, donación y preservación de sus manuscritos, subida a Internet de textos, material de audio y videos. Destacó muy especialmente el espectáculo de narración “Unos duraznos blancos y muy dulces”, realizado por Paulina Carreño y Pano Navazo y la reapertura de la Biblioteca Popular Daniel Moyano en Amaná.
Además y teniendo en cuenta el fallo que condenara el día anterior en La Rioja a los autores mediatos de los asesinatos de los curas de Chamical, Gatica evocó las situaciones vividas por la población y especialmente por los intelectuales y artistas riojanos durante la dictadura de los setenta, considerando este acto como parte de las acciones de memoria, verdad y justicia que se vienen sucediendo en el país. Hizo referencia a los artistas de ¨Calíbar¨ y a los autores riojanos que padecieron la dictadura o escribieron acerca de ella como Moyano, Ariel Ferraro, Mario Paoletti, los hermanos Lanzillotto, Ricardo Mercado Luna y Héctor David Gatica.
Hecha esta introducción, se refirió a las circunstancias biográficas que dieron origen a En la atmósfera. Comparó la prosa de Moyano con la textura de un queso gruyere, en relación a los espacios vacíos que el escritor deja intencionalmente para que el lector complete con su imaginación. Señaló que al momento de la escritura de este texto, Moyano estaba atravesando una etapa de cambios en su estilo.

Isabel Mércol
A su turno, la Lic. Isabel Mércol comenzó su alocución remitiéndose al concepto de “espacio existencial” en relación con las ciudades y los artistas, para  detenerse en Kafka y su percepción de Praga, espacio constante en su obra, aunque no se lo mencione. Después de describir la atmósfera asfixiante percibida por la panelista en su visita a una muestra permanente dedicada a Kafka (“La ciudad  K”), enlazó su relato con una cita del autor de La metamorfosis, quien al referirse a la cocinera que lo llevaba cada día a la escuela recordaba: “… Ella me arrastraba. Yo la amenacé con desquitarme por medio de mis padres. Ella se rió. Era omnipotente allí. Me aferré a las esquina y puertas de las tiendas, me negué a dar un solo paso hasta que ella me hubiera perdonado, le desgarré la falda, pero ella me llevó a rastras, prometiendo que también informaría esto al profesor…”. Esta confesión de Kafka le da pie a Mércol para hacer paralelismos entre cuatro elementos de los que se nutre para su disertación: *un estudio del Lic. Osvaldo Raúl Valli, relacionado con los espacios de producción y su dinámica, *los conceptos del Prof. Pablo Heredia (el mismo que –justamente– realiza un estudio crítico para esta edición de En la atmósfera) quien habla de “espacialidad en constante evolución”, *un comentario del crítico Pablo Cruz acerca del clima o “zona” de las novelas de Saer y *las distintas acepciones de “atmósfera” brindadas por el diccionario.
En la atmósfera
Todos los ingredientes antes mencionados le sirven a la expositora para introducir lo que ella llama “un acercamiento interpretativo a esta nouvelle” que, puntualizó, gracias a Ediciones “El Mensú”, llega finalmente a los lectores de Daniel Moyano.
Respecto del contenido del texto:
Son 11 capítulos  de extensión más o menos equilibrada, introducidos cada uno de ellos por un título que alude a cinco de los principales protagonistas de la historia.  Le siguen a estos un epílogo (un estudio no preliminar, un no prólogo… aunque podría comenzarse a leer el libro por este apartado) firmado por Pablo Heredia.
Es la historia de un pre- adolescente que es “dejado” en un pueblo de las sierras cordobesas, cerca del cual corre un río que se vuelve peligroso con las crecientes, y allí trabaja en una confitería, principalmente en ordenar cajas en el sótano y espantar las moscas de la vidriera, mientras observa e interactúa con las otras personas relacionadas con este negocio: el dueño, la administradora, la cajera, dos empleadas y el amante de la administradora. A ella debe sumarse, por la importancia, breve en el relato, intensa en su significado, de una mujer que lo tiene a su cuidado. De manera más apartada, en esta masa atmosférica ,gravitan un actor secundario que trabajó en películas con Mirtha Legrand, Leo Dan y Sandro, los albañiles que siempre están construyendo en invierno y un tendero de aparición fugaz, tanto en la narración como en la vida de estos personajes.
Portada de libro
Los hechos pertenecen al orden de la vivencia interior del adolescente, que , igual que los niños a los que nos tuvo acostumbrados Daniel en obras anteriores (El estuche del cocodrilo, El fuego interrumpido), viven esta vida, la vida, como una pregunta sin respuesta, y cuando finalmente hay alguna explicación, … la novela termina.
En aras de interpretar el texto la licenciada Mércol apeló a un ensayo de la Dra. Virgina Gil Amate y buscó en ella una respuesta a su pregunta: ¿Qué definiciones se pueden encontrar, a modo de presentación de la atmósfera moyaniana?
A esto se responde con la cita de Gil Amate: “El personaje moyaniano es un ser perseguido, acosado por un entorno hostil y un tiempo circular que constituyen los parámetros de su angustia. Se convierte por ello en buscador impenitente de un paraíso donde nunca ha estado. No es el hallazgo de una identidad lo que le mueve/…/ sino la búsqueda de la felicidad”. (Virginia Gil Amate, “Daniel Moyano: La búsqueda de una explicación”. 1993).
La atmósfera que rodea al narrador protagonista –continuó Mércol– y que lo mantienen durante las 64 páginas por la fuerza de gravedad de una serie de personajes y de hechos, es, exactamente, un juego de oposiciones físicas que pueden definirse, esquemáticamente y luego de una primera lectura, como de quietud/ movimiento.
Pertenecen al orden de la QUIETUD la mención de las murallas/ paredes que lo rodean en ese pueblo, la nubes/ llovizna, tanto del presente del adulto que recuerda lo acontecido en un bar de Madrid, como del niño que debe acomodar, una y otra vez, para dejarlos en el mismo lugar, los frascos de dulces, los alfajores y la vidriera de la confitería. Son elementos que permanecen, que no se modifican, sobre los que no puede actuar, ni tomar decisiones.- A casi no hablar. A no ser. La “atmósfera” obliga a resistir, recordarla ayuda a entender, en ella el sueño no existe.
¿Podría decirse que la quietud remite a la infancia?
Virginia Gil Amate, en el estudio de referencia, dice: “Desde el presente sin posibilidades el personaje tiende a soñar un futuro que nunca conseguirá. El avance hacia lo imaginado y el posterior retroceso hacia lo que se ha sido trazan una trayectoria vital cerrada”
Al orden MOVIMIENTO pertenecen, en cambio, la mención del río, que crece y es un peligro, el tránsito de los caballos, vía de llegada y / o de escape de las murallas que  lo alejan de “ otra “ vida, las  moscas omnipresentes que tienen una acción final determinante, la acción de contar los frascos, los postres y los alfajores y hasta la variación del Sr. Hidalgo peinado/ despeinado ( con poder/ sin poder), además de la excelente descipción las “ seis” Tununas por semana.
¿Podría decirse que pertenece el orden del movimiento a la adultez?, volvió a preguntarse la Lic. Mércol. Si se afirma, con Moyano, que la infancia es el periodo de la vida en que no se entiende lo que pasa…Cuando el protagonista refiere “ es grande, es hombre y sabe cosas que yo ignoro” ( página 18), no quedan dudas qué cambio es el que se desea.
¿Es un texto realista?
Daniel Moyano ha aclarado varias veces que su producción no puede llamarse realista y lo reafirma, a propósito de este texto, cuando le responde a  Mempo Giardinelli en abril de 1988:
“Yo no sé lo que es la realidad ni lo que es la fantasía, y éste es un tema muy polémico y sobre el que  podríamos hablar horas y horas. Para mí los temas narrativos , con los que uno se encuentra por  vocación o por elección, son los que corresponden a las circunstancias de cada uno./…/ Siempre digo que lo escritores no estamos para duplicar la realidad; tenemos que trasladarla al lenguaje…” ( Entrevista en Revista Puro Cuento. Marzo- abril de 1988 ).
Isabel Mécol, se refirió, finalmente al estilo moyaniano:
En el estilo, Moyano seduce con una construcción sintáctica simple pero armonizada por con repeticiones, retratos esquemáticos pero profundos (como lo exige la novela corta) y la sorpresa de incluir términos regionales (como choncaco ) que deben dar dolores de cabezas a los traductores, y sin abolir totalmente signos de puntuación , pasa del discurso directo al indirecto sin previo aviso. Los diálogos están incorporados desde un pasado inmediato o incluso, desde un presente no actualizado. Utiliza recursos como la sinécdoque, por ejemplo, cuando a través del peine o la gomina del Sr. Hidalgo se pueden entender los juegos no dichos de ejercicio del poder sobre los más débiles.
Según palabras del autor –concluyó Mércol– cuando este libro ya estuvo listo, él estaba se encontraba trabajando en Tres golpes de timbal, novela en la que su arte vibrará en tono mayor, las metáforas sustituyen a la nominación del mundo circundante y la fantasía se abre paso para la gran explicación final.
Moyano ha dicho muchas veces a lo largo de su vida, y en este caso, está escrito en las páginas de este libro, que él escribe para tratar de modificar la realidad. El adulto, ya exiliado en Madrid, que aparece enlazando los tiempos del  relato, dice que quiere destruir estos “muñecos”, pero uno de ellos le advierte que puede resultar él mismo destruido.
 “Está bien, les digo, ni ustedes van a poder liberarse de mí  ni yo de ustedes: de alguna manera tendremos que seguir viviendo juntos…” es parte de la respuesta del narrador protagonista de esta historia.

Darío Falconi
Le siguieron a esta completa y erudita exposición las palabras del cordobés Darío Falconi, quien además de editor es poeta y periodista cultural. Con notable sinceridad y calidez, agradeció a todos y cada uno de los que, según expresó, habían hecho posible esta presentación. Mencionó a la Asociación de Maestros y Profesores de La Rioja, a Isabel Mércol, a David Gabriel Gatica, a Martín Ptasik, a los músicos Facundo Flores y Manuel Figueroa, a Felipe Noguera de Librería San Cayetano, al público riojano y a nuestra casa: la Biblioteca Popular Mariano Moreno en la persona de su presidenta.
Expresados los agradecimientos, Falconi se dedicó a explicar las razones de la elección de ese texto inédito de Moyano por parte de su firma editorial “El Mensú Ediciones” de la ciudad de Villa María, Córdoba.
Comenzó recordando que en marzo de 1988, allá en Madrid, Mempo Giardinelli le realizó una extensa entrevista al autor de Tres golpes de timbal, la que se reprodujo en la revista “Puro Cuento”. En una de las preguntas, el entrevistador le consultaba si tenía obra nueva y Moyano, luego de mencionar un par de títulos, le dijo “tengo lo que es mi mejor texto, que es un cuento largo, o una novela breve, de 64 páginas, basado en una frase de Macedonio Fernández, que dice que "la vida es el susto de un sueño". Se titula "En la atmósfera" y todavía estoy dudando si no lo publico solo, como "nouvelle".”
-¿Por qué decís que es tu mejor texto? Repregunta Giardinelli.
Entre otras cosas, Moyano le responde: -Porque es el que escribí con más fuerza, es un texto adulto, 
Finalmente Giardinelli interroga -¿Y ahora estás más preocupado por cuidar tus textos, los revisás, los reescribís?
Sí, claro, ya lo aprendí. "En la atmósfera" es de hace cuatro años y está muy trabajado. He empezado a tomarme en serio la literatura”.
Falconi recordó que en 1992 Moyano fallecía en Madrid dejando bastante material inédito, mucho de lo cual está viendo la luz desde hace algunos años gracias al impulso de su hijo Ricardo. Volvió a mencionar las ediciones aludidas por Gatica, quien le precediera en el uso de la palabra, y agregó el dato de una novela que está preparando la Editorial Corregidor, y de una propuesta de editar sus obras completas, entre tantos otros títulos que vienen en camino. Este  hecho –dijo– hay que celebrarlo, porque hasta no hace mucho sus libros eran inconseguibles.
 En 2005 –continuó Falconi– la editorial Gárgola de Buenos Aires, publicó su novela póstuma ¿Dónde estás con tus ojos celestes? o “La pulpera” como solía decirle su autor. En la introducción al libro, Ricardo dice en uno de los párrafos: “De todo lo que escribió, consideraba que sus textos más logrados eran el cuento “Cantata para los hijos de Gracimiano”  y el cuento largo “En la atmósfera”, que no logró interesar a ningún editor. De bronca, lo incluyo en esta novela, para asegurarse de que algún día fuese publicado."
Contó que ese mismo año (2005), estando en la coordinación del suplemento cultural de EL DIARIO de Villa María: “pude ponerme en contacto con Ricardo y le hice una entrevista allá en 2005 en el que me contaba algunos aspectos de la vida de su padre y del que solo quiero resaltar una partecita que tiene que ver con esta historia.” Le preguntó si quedaban textos aún sin editar y si existía algún plan para editar sus obras completas. Ricardo Moyano respondió: “-Como te decía, no hay libros de él en ningún lado, yo también veo que como jamás adhirió a ningún partido político, fue un defensor del gobierno sandinista y cubano, atacó todas las dictaduras sudamericanas, esto tampoco fue una ayuda para conseguir editor en Europa. Tal vez el fallo fue habernos instalado en España; en Francia o Alemania sin duda hubiera ido mejor para la divulgación de su obra. En cuanto a reeditar sus libros, no existe ningún plan, es sólo un deseo que me gustaría ver cumplido. Ahora saldrán tres textos breves inéditos. Al no vivir en Argentina no puedo ocuparme de esto, tengo mis esperanzas puestas en Amalia (Gieschen, de Gárgola). En principio hay varias posibles reediciones para los próximos meses, ojalá se concreten. Hay montañas de inéditos, pero la prioridad corresponde a mí entender a los libros ya editados e inhallables.”
Representantes de AMP junto a Darío Falconi, Marcela Mercado Luna, D. Gabriel Gatica e Isabel Mércol 
La sumatoria de testimonios, de Moyano a Giardinelli, el del hijo del escritor diciendo que “En la atmósfera” no interesó a ningún editor y las palabras de la entrevista que el mismo Falconi mism le realizó a Ricardo, “quedaron sonando en mí durante mucho tiempo, como un eco que no acababa de cesar. Los años pasaron y en 2010, tratando de que las ediciones artesanales de los libros de un amigo fueran más presentables, es que fundé El Mensú Ediciones, y del primero que me acordé fue de Daniel Moyano” afirmó el editor.
Luego se refirió al libro en sí:
Daniel Moyano
En la atmósfera, –dice Falconi– es historia de destierro, de recuerdo y de espera: “En una noche lluviosa en Madrid un hombre adulto abre sus maletas y desde allí salen una especie de muñecos que lo harán recordar su pasado en las sierras de Córdoba (Cosquín), cuando era un niño. En ese lugar, que los cordobeses sentimos muy cercano, tanto geográficamente como emocionalmente ('provengo de un pueblo', aclaró), esos personajes, que son muy pocos, se relacionan entre sí. Trabajan en una panadería ofreciendo toda clase de dulces a los turistas que llegan en verano (principalmente los de Buenos Aires) y que se van cuando llegan los fríos. En ese pueblito de ríos peligrosos, sucede la atmósfera, un micro clima en el que un niño irá creciendo y describiéndonos como ve su mundo, las relaciones con el patrón, los amoríos furtivos de una de sus compañeras con un viajante de la ciudad de Córdoba, el deseo de salir de esa vida, entre otras vicisitudes.”
Urdida por finos hilos, con puntadas sutiles como sólo él sabe darlas y entretejiendo tristezas y alegrías de un pueblo estancado entre las sierras cordobesas, no tengo dudas –concluyó el editor– de que En la atmósfera los cautivará.
Músicos
Finalmente, los músicos Facundo Flores y Manuel Figueroa asombraron a la concurrencia con sus interpretaciones de autores contemporáneos como Chick Corea y Hermeto Pascoal.
Facundo Flores (saxo) y Manuel Figueroa  (teclado)

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